viernes, febrero 08, 2013

ARROW: PROS, CONTRAS (III) OPONENTES DÉBILES


Arrow ofrece una contradicción bastante llamativa. La protagoniza un super héroe, y esto debería colocar a la serie de The CW en el género de acción. Pero basta comparar el número, importancia y hasta duración de las escenas de acción de una serie como Nikita con las de Arrow, para que dudemos.

Nada tiene de malo si la serie no es de acción, claro. Además, The CW ya hacía algo muy similar en Smallville. Una serie es un formato que quizá pida un desarrollo continuado de los personajes, y de ahí que al final el género sea más el drama. Pero o bien la cadena ha tomado de la serie sobre Superman eso de abrir la ficción a demasiados personajes, o estos le sirven a los productores para que se ocupe guiones/metraje y que no se requiera presupuesto para más escenas de acción.

Así, la mayor parte del tiempo, en Arrow lo que cuenta es lo que pasa antes y después de las “misiones”. Eso hace que, como ya decía yo, los villanos sean casi despreciados como oponentes. Curioso. Quizá baste la idea del héroe; quizá ésta ya sea atractiva de por sí. Tanto, que no se necesite unos oponentes muy fuertes. 


Otro elemento que roba tiempo a la acción es la propia estructura. Arrow juega, como Once upon a time, con un presente intercalado de forma constante por flash-backs. La sombra de Perdidos parece que permanece. Los guionistas y showrunners está intentando que dichos flash-backs nos den información que se va dosificando (qué pasó en la isla), o que sigan cierto suspense (¿cómo escapa Oliver de este nuevo problema en la isla?). Pero no funcionan del todo, en especial en lo segundo. Tal vez porque ya sabemos que Oliver sobrevive a todo lo que le suceda en la isla. 

O tal vez porque así se impide que si la trama episódica, la episodic plot, sea de veras interesante. Es hasta molesto que se interrumpa no siempre con sentido para volver al pasado. O bien debilita lo que sucede en presente (¿será por eso que las misiones no parecen tan complicadas?), o bien desequilibra. Que en un capítulo tenga que haber el correspondiente flash-back, cuando ya están presentes una subtrama episódica y la horizontal/general es demasiado. Y más, cuando en esa implicación de tal vez demasiados personajes, hace que tampoco falten que haya capítulos con trama general/horizontal, subtrama episódica, subtrama de personajes secundarios y el flash-back. Demasiado, para 40 minutos. Con razón, no hay tiempo para la acción, o para que los oponentes lo sean de veras.

Las estructuras tan rígidas tienen esas desventajas. La misma Once upon a time peca de lo mismo. Por eso encuentro tan interesante Person of Interest; porque pese a todo, su estructura admite variaciones. No siempre son obligatorios los flash-backs, y, mientras los oponentes episódicos son sólo relativamente fuertes, la serie ya ha creado suficientes oponentes generales/horizontales que sí son poderosos. E inteligentes.

¿Y los oponentes de esa trama general/horizontal de Arrow? Bueno, sin duda que el mal esté en la propia familia del protagonista, ya decía yo, ayuda a que nos pongamos de su parte. El “malo”, Mr. Merlyn, se ve que tiene una posición de poder. Pero, de momento, sólo lo ha ejercido, sobre todo, contra la madre de Oliver o su nuevo marido. Es verdad que el 01x09 (Year´ s End) ya lo puso, al fin, frente a frente con el arquero, y que hasta lo humilló. Sin embargo, este capítulo caía en esa característica común de los de que son de fin de temporada. Éste sólo cerraba el año, pero, igual que ya explicaba yo aquí sobre los finales de temporada de House, Year´s End hacía trampa. Con 2013 comenzado, Arrow no ha sido consecuente. Aquel arquero negro no ha vuelto a molestar a Oliver para nada. Se creaba una expectativa, y no se le era fiel. No ha habido continuidad. ¿Para que aquella humillación si no ha detenido que Oliver persista con eliminar esos nombres de la lista? ¿Por qué no ha vuelto a enfrentarse a él?

Javier Meléndez mencionaba ciertos agujeros de lógica en los guiones de Arrow, y sin duda los hay. La chica de IT que de cuando en cuando le presta ayuda hace ya tiempo que es inconcebible que no sospeche que Oliver es el vigilante justiciero. Durante los primeros siete capítulos más o menos, la relación entre Oliver y Laurel pasa por evoluciones un tanto contradictorias, y hace poco, Speedy pasaba en un capítulo de ayudar a su madre a superar un mal momento a otro capítulo donde casi la odiaba con fervor.

Pero hay algo que no podrá achacársele: desde el momento en que este héroe no ejecuta cosas demasiado imposibles, se libra más de la acusación de inverosímil.  

Luego, hay algunas decisiones que han sido inteligentes. El capítulo 01x05 (Damaged) se dedicó a un ardid que idea Oliver. Si acaba de volver, en su identidad pública, a la ciudad, y, al mismo tiempo, lo hace el vigilante (nunca, nunca se le nombrará como “Green Arrow”), es lógico que el la gente sospeche que son la misma persona. De hecho, Nolan nunca resolvió esa cuestión de verosimilitud. En este capítulo de Arrow, Oliver hace todo lo posible para que se exponga que él no es el vigilante.

Otra decisión acertada ha sido que el guardaespaldas descubra pronto quién es verdad su protegido. También destaca el personaje de Quentin, el padre de Laurel, el único que plantea de manera más continuada si este justiciero no es tan ideal como todos piensan (pensamos). En las diferencias, hasta de una ficción, digamos, más mediocre, tropezamos con preguntas: ¿por qué en Batman (el de Nolan, y muchas otras versiones del cómic) no había ni un solo personaje que cuestionara la cruzada del héroe?

En relación a las dudas que genera esta misión en la que se embarca, hay algo que echo de menos de Arrow. De momento los guiones no han profundizado mucho en un aspecto que sí estaba en el piloto. Es justo algo que no es que le diferencia de Batman (del de Nolan y del de cualquier otro); es que le coloca muy enfrente: Oliver Queen sí mata.

En el capitulo 1x03 (Lone Gunman), él defendía este código en voz alta contra un villano (Deadshot,  muy desaprovechado, y, por cierto, enemigo de Batman en los cómics, no de Green Arrow) que se lo echa en cara. Pero, al tiempo, en otros capítulos insiste en que él no es un héroe. Porque precisamente un héroe que mata, aunque sea por necesidad, puede darle matices a ese rol. Las posibles contradicciones, conflictos, todas las vueltas que se le podría dar a esto, no están en los guiones de la serie.








Y ahí está la rareza de Arrow. Ha cogido la herencia de Nolan, que se tomaba tan en serio como para darle visión de autor (más en el sentido anglosajón que el europeo, diría yo) a un super héroe de acción. Pero la serie lo ha hecho sin que quede muy claro (todavía) si al final sólo ha sido para quedarse en la superficie. Esto frustra. Al menos, a mí. Es como contemplar una serie de entretenimiento que, a ratos, podría ser más, pero que nunca lo logra. O que no lo intenta.

En todo caso, veremos. Las primeras temporadas no siempre aseguran lo que vendrá después. Dependerá de mil factores. Mientras tanto, nos quedaremos con lo que Arrow sí ofrece. Si es poco o mucho, dependerá de cada uno.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blogger está graciosillo, así que ten paciencia con lo de los comentarios. En todo caso, gracias.