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domingo, febrero 02, 2014

GUIONECES: UN OBJETO Y UNA SUBTRAMA. ELEMENTARY (CBS) 02X14


En el capítulo 02x14 de la serie de televisión Elementary (CBS, 2013-), se expone un uso bastante interesante de un objeto para reforzar cómo la subtrama se desarrolla. Y, a la vez, claro, para apoyar cómo el personaje se mueve por ella, durante su avance, evolucionando.




Para situarnos, diremos que Elementary es una muy libre adaptación del personaje de Sherlock Holmes a los tiempos actuales. No pretende ni ha participado nunca en la aspiración que sí pareciera que utiliza Sherlock (BBC, 2010-), de partir de los propios libros del autor original, Arthur Conan Doyle. No, en este caso siempre se ha tratado de una serie procedimental/procedural. La falta de ambiciones como punto de partida quizá lleve a una cierta injusticia a la hora de enjuiciarla. Pese a su mayor sencillez, se le cuelan elementos más atractivos de los que pudiera esperarse. Sin ir más lejos, el mero hecho de convertir a Watson en mujer le ha otorgado más de un valor; por ejemplo, la exploración de una relación de amistad entre sexos, que, al fin, no requiere de transformarse en el tópico romance. 

Por supuesto, los creadores y guionistas de Elementary saben que en estos tiempos el esquema autoconclusivo no satisface a toda la audiencia. Y he aquí que cada temporada plantea al menos dos tramas fuertes, centradas en los dos personajes principales, y, en especial, en el protagonista. 

Aunque sólo sea por diferenciarse de su competidora en la BBC, la serie de la CBS ha ahondado en ese aspecto del personaje original que Sherlock apenas trata: la adicción de Holmes a las drogas. En esta segunda temporada, Holmes continúa con su etapa de sobriedad, con su "sponsor", aquel que le ayuda a mantenerse en ella. Cuando llega este capítulo 14, Holmes acaba de admitir una nueva posibilidad: ¿y si, tras bastante meses sin consumir, actúa él como "sponsor" de otro adicto? 

Y aquí empezamos: sobre esta decisión, y lo que implica para el arco del personaje trata esta subtrama. 

El capítulo comienza con Holmes trabajando en una de sus muchas teorías alocadas. Cuando no está resolviendo casos, prueba diferentes experimentos para la comprobación de datos que aplicar a futuros misterios que resolver. 

Lo peculiar es un detalle; un "toque" personal del guionista. Nunca, en todo el episodio, se aclarará qué estudia Holmes con exactitud. Porque, en verdad, no importa. 

Sólo sabemos que hay una calavera  y que Holmes planea taladrarla. Pero llega un mensaje a su móvil.





La reacción de Holmes va con la lógica de su personalidad. ¿Le llama esa persona que se supone que está supervisando para que no recaiga en las drogas? Ni de broma va a abandonar éste, su "importante" "proyecto".




Y, sin embargo, quizá ya estemos presenciando un cambio. Leve. Un sembrado de cambio, digamos. Porque Holmes recibe otro mensaje. Lo consulta. Randy, el hombre al que supervisa como "sponsor", le indica que le tienta drogarse. 

Así comienza esta subtrama. Randy quedará con Holmes y le hará que confronte un matiz nuevo a ese conflicto que ya representa que haya de sacrificar tiempo por otra persona. Tiene, nada menos, que hablar con Randy. Y escucharle. 

El Holmes de Elementary está más cerca de House que del Holmes de Sherlock. Tiene escasas habilidades sociales. Y el resto de seres humanos, en general, no le producen demasiado interés.

Ya tenemos conflicto. Holmes odia esto de las confidencias con Randy, así como que éste le exija su atención con regularidad. Pero, a la vez, se ha comprometido. No quiere que Randy recaiga. Pese a que sus textos siguen llegando. Incluso en medio de las revisiones de los hechos que hacen Holmes y Watson.
















En esta escena, Holmes ya actúa dentro de ese conflicto suyo. Conflicto interno y externo. Le cuesta ceder a esas reuniones en momentos intempestivos. No es su rutina, no es su personalidad. El caso espera. Pero Randy insiste. Y Holmes, pese a todo ello, pese a que desprotica con ello, al cabo, acude. 

La subtrama proseguirá con otra complicación; con otro obstáculo. Randy no se lo pone fácil. Está admitiendo en su vida el regreso de una antigua novia que consume droga. Aunque Holmes le aconseja lo contrario. Y esto frustra aún más a Holmes.

Lo interesante viene en el cierre del capítulo, y de la subtrama. Volvemos a la calavera. El guionista utiliza la estructura circular en su guión. 
















A pesar de que Randy ha recaído, a pesar de que Holmes no ha logrado ayudarle esta vez, Holmes ya está embarcado en una nueva dirección. Y la prueba, la metáfora, el símbolo es esa calavera. Queda abandonada porque Holmes, el Holmes que hemos conocido como anti-social, distante, irresponsable, por primera vez está comprometiéndose con otra persona (aparte de Watson). 

Ciertamente hay muchas mejores series, y mejores recursos, y mayores riesgos, en otras partes. Pero con todo, siempre es un gusto encontrarse con guionistas que, con las limitaciones del subgénero procedimental, son capaces de idear modos interesantes y sutiles para comunicar. Y esa calavera abandonada comunica de forma perfecta el cierre de la subtrama, y hasta siembra por dónde puede que el protagonista evolucione a partir de este momento. 

viernes, enero 10, 2014

SEIS ESCENAS; SEIS SERIES DEL 2013 (II) PERSON OF INTEREST (CBS)

Person of Interest. 02x12: Prisoner’s Dilemma.

De la infinidad de series que en los últimos años el ubicuo J.J. Abrams ha impulsado, Person of Interest es la única que parece haber sobrevivido un mecenazgo tan peliagudo. Como bien se expresa en este artículo (en el punto número 10), la serie creada por Jonathan Nolan (el hermano de Christopher) empezó como serie de capítulos episódicos, donde sólo parecía añadírsele los usuales (porque Abrams ha creado escuela con esto) flash-backs que nos complementaran un poco de los backtories de los personajes principales. Pero “parecía” es la palabra clave. 

También “parecía” una serie de género thriller, cuando en verdad estábamos ante la serie de ciencia ficción más lograda de la televisión actual. Le pese cuanto le pese a Scyfy.

Una revisión de la serie permite percatarse de que los guionistas han hecho lo que casi nunca logran o siquiera intentan estas series de estructura episódica: levantar tramas principales complejas. Para la tercera, los giros a los diferentes componentes han sido audaces (porque no se han prolongado en exceso, como es el caso de lo concerniente al oponente que significaba la fuerza policial corrupta bajo las siglas “HR”), y arriesgados. Han buscado oponentes capaces y peligrosos. Y han hecho que, al cabo, las "misiones" no fueran tan fundamentales, aunque los guionistas tampoco han desistido de buscarles matices y variaciones. 

Pero si he de quedarme con un capítulo, o una escena, es ésta del guión del 02x12 Prisioner’s Dilemma.

Tras una misión en el capítulo anterior (y aquí ya hay otra novedad; algunos capítulos extienden la trama en más de uno) John Reese es capturado junto a otros sospechosos de ser “el hombre del traje” que el FBI lleva persiguiendo desde hace tiempo. La detective Joss Carter a estas alturas de la serie ya es colaboradora de la misión de Reese y de Harold Finch. Y forma parte del cuerpo que el FBI ha organizado para esta persecución. 

Por tanto, Carter es un as en la manga para que Reese pueda salir de la situación. Un as, sin embargo, que no lo tiene tan fácil. Primero, porque el mando del FBI que lo supervisa todo no deja de observar la tarea que le encomienda: el interrogatorio de todos esos sospechosos. Y segundo, porque junto a la detención se han reunido varias pruebas que bien podrían delatar a Reese como el hombre que buscan.



El Agente Connelly, el encargado de la operación del FBI.

La escena está colocada de forma muy pensada y consciente. No es la primera en la que Carter interroga (o más bien simula que interroga) a Reese. En las dos anteriores, Carter y él se las han arreglado para que el interrogatorio no lo señale como el sospechoso principal. Porque, y aquí una buena idea de trama, Finch le ha creado una identidad que no está tan lejos de la realidad. Buena idea porque es verosímil. Buena idea de los guionistas porque así luego es posible la tercera escena, la que menciono.

Que se sitúa más hacia el segundo punto de giro del capítulo.

Por una serie de circunstancias y giros en la trama, ahora Carter no puede retrasar más que su interrogatorio sea más intenso para con él. Y aquí, que los diálogos juegan con una cierta variación del subtexto. Harold le ha creado toda una identidad falsa a Reese, y se trata de que Carter y su interrogatorio no la haga saltar por los aires, sino que la refuerce. Pero Carter se mete en el papel, sabiendo que el hombre del FBI supervisa el interrogatorio. 

Se mete tanto en el papel hasta el punto de que aprovecha la ocasión para indagar en el pasado de Reese. Ambos saben que, en verdad, lo que él responde es justo lo contrario de lo que de veras ocurrió en el pasado. Porque Reese tiene que mantener su tapadera, esa identidad inventada por Finch. Porque el FBI observa. 







Aquí, el espectador sabe que miente. Lo sabe porque la serie ya dedicó un capítulo a esa mujer de la vida de Reese; el amor de su vida. Y sabemos que no se llamaba así. Mientras Harold crea la identidad falsa también de esa tal Allison West para que se la encuentre el hombre del FBI, el guión de la escena da un primer giro: Reese se deja llevar. Y se explaya más de lo esperado.

















Y Carter, y nosotros, sabemos que es justo lo opuesto. Carter, porque otro capítulo le hizo descubrir la existencia de esa mujer. Nosotros, porque ya vimos los flash-backs (¿quién dice que no son necesarios y hasta esenciales?) de ese momento que aquí narra: cuando, junto a ella, vio lo de las Torres Gemelas. Y el resto de flash-backs de la serie nos han informado ya de que hizo lo contrario. 

No se quedó. No la eligió a ella. Eligió volver a alistarse. 

De modo, que cuando habla de plantearse hoy lo de "qué hubiera pasado si", ese "what if?", con el que, por cierto, cualquiera de nosotros podemos identificarnos, habla de esa vida que no tuvo por marcharse, no por quedarse. Que la vida que anhela es aquella que perdió en el momento en que se marchó a servir a su país.












Pese a su aspiración comercial, pese a no renunciar al puro entretenimiento, Person of Interest trata de personas que sacrifican sus vidas por ideas, erradas en un principio (el Gobierno, tanto Finch como Reese, de distintos modos), y luego, acertadas, a modo de redención. 

Pero ya sabemos; los héroes, aunque cumplan su tarea, siempre cargan con su penitencia. Y de Reese es haber abandonado a la mujer que hubiera hecho de él una buena persona.

Sí, es cierto que la serie tiene sus pequeños vicios. A ratos, Jim Caviezel parece que no sabe cómo reaccionar (quizá porque se lo pasa demasiado bien con este personaje), y, a ratos, las líneas de diálogo son un tanto reiterativas acerca de qué preguntas lanza la trama, deletreándonoslas. Pero dentro de sus parámetros, es una serie bastante conseguida. Y, lo que es más, es de las que más y mejor ha crecido.